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ADRIÁN
IAIES
ADRIÁN
IAIES OFRECE SU FUSIÓN JAZZIETANGUERA.
UN NUEVO CONCEPTO DE JAZZ LATINO
La
idea, que obtiene un gran resultado en el disco “Round midnight y
otros tangos”, llevaba en la cabeza de este argentino un buen montón
de tiempo. Para hacerse realidad tuvo que producirse el encuentro
entre él y el director de cine Fernando Trueba, una de las
cabezas pensantes de Lola Records. “Se trata de orquestar el jazz
de modo tanguero. Aprovecho los elementos comunes que tienen el jazz
y el tango tal y como he hecho en mis discos anteriores, pero aquí
lo diferente es la orquestación, los arreglos. Por eso es tan
importante el bandoneón en el resultado final. Conceptualmente
es mi obra más homogénea, aquélla donde más
unidad hay”, corrobora Adrián. “El jazz dejó de ser
un género hace un par de décadas. Hoy es un concepto,
una herramienta. Lo que hace Chano con el flamenco y lo que yo hago
con el tango es lo mismo: usamos el concepto jazzístico para
desarrollar músicas de la tierra. En España, como en
Argentina o como en Francia, tú puedes armar un grupo y tocar
música americana: es lo que hacen los estudiantes de Berkley
a quienes les falta la música de la tierra. El jazz americano
no es menos conservador que su sociedad o que su presidente. Lo que
mantiene al jazz vivo es, precisamente, lo que se hace fuera de Estados
Unidos: desarrollar las músicas propias usando herramientas
jazzísticas”, añade.
Adrián, que estaba predestinado a ser pianista desde crío
(“Mi vieja lo era y a los cuatro años ya me sentó delante
del piano”), conforma una nueva y acertada teoría sobre el
jazz latino: para él, la etiqueta no coincide con la música
de salsa que aceptaron los norteamericanos cuando artistas cubanos
empezaron a contaminar sanamente su jazz. Para Iaies el jazz latino
es la música de los latinos interpretada con las herramientas
y sonoridades que el jazz ha dejado a lo largo del siglo XX. Esa interpretación
le ha valido, hasta el momento, grabar ocho discos y mantener, actualmente,
una carrera internacional en paralelo con su actividad en Argentina.
Iaies descubrió el tango con su padre y el jazz con Manolo
Juárez, su maestro de composición. Escuchó a
Bill Evans y quedó flechado. “No me quedó más
remedio que acercarme al jazz. El sonido de Evans era tan familiar
como el de Schumann o Debussy, pero con otro swing e improvisación,
con una sonoridad cristalina”, recuerda. Después de pasar por
algunos grupos que él considera intrascendentes formó
Touch, un grupo de fusión que llegó a grabar dos álbumes
haciéndose popular en Argentina. “Era un quinteto con influencias
de Weather Report, Return to Forever, Yellowjackets… Estuvimos seis
o siete años juntos, hasta que quise acercarme a otras cosas”.
Las “otras cosas” resultaron ser una preferencia por el trío
acústico de bajo, batería y piano. Su predilección
se confirmó cuando apareció en Argentina el primer piano
digital. Fue entonces cuando Adrián se convenció de
que él era más pianista que teclista y olvidó
absolutamente los acercamientos a la electrónica. En su primer
álbum en solitario (“Nostalgias y otros vicios” del 98) apuntó
su gusto por acercarse igualmente al tango. “Descubrí que nadie
había hecho tango desde el jazz. Era extraño porque
ambas músicas tienen muchos puntos en común. Era un
disco grabado en directo y con dos pesos, sin expectativas. Pero gustó
y se vendió bien. Con él vimos que había mucha
gente que disfrutaba con las dos músicas: el público
siempre tiene un gusto más amplio que el del crítico
o el entendido”.
El éxito de “Nostalgias y otros vicios” le proporcionó
solidez en Argentina y el conocimiento de un sello español
(Ensayo), que se interesó por grabarle aquí. Su segundo
trabajo en su país fue “Las tardecitas de Minton’s” (99), un
álbum que le reportó un contrato con el Lincoln Center
neoyorquino y una nominación a los Grammy latinos. Gracias
a eso conoció a Michel Camilo, Fernando Trueba y Javier Estrella,
puntos fundamentales para su posterior fichaje por Lola Records. “Es
un disco que ya tiene producción, que tenía una idea
preconcebida. En él ya aparece el bandoneón, temas míos
y una interpretación mejor hecha”, añade Adrián.
Con muy pocos meses de diferencia siguieron “Una módica plenitud”
y “Tango reflections”. El primero resultó una grabación
casual surgida tras una llamada telefónica de Carlos Melero,
uno de los grandes técnicos de sonido de Buenos Aires. Había
llegado a su estudio un nuevo y flamante piano Yamaha que sólo
permanecería allí una noche. Melero convenció
a Iaies para que lo probara, pero el técnico ya lo tenía
todo preparado para que cualquier sonido se fuera recogiendo en las
cintas magnéticas del estudio. “Tango reflections”, sin embargo,
es el álbum grabado en España gracias a Ensayo: “La
mitad del disco es sólo de piano y la otra mitad de dúos.
Está muy bien producido por Antonio Aimet y también
fue nominado al Grammy latino en la edición del 2002. Para
mí todo eso suponía algo: mi primer disco en Argentina
vendió muy bien y mi primer disco en España obtenía
una nominación relevante”.
Entre aquéllos y el actual “Round midnight y otros tangos”
apareció “Las cosas tienen movimiento”, el último de
los discos que Adrián ha grabado en Buenos aires y que aporta
versiones de piezas pop de gente como Serrat, Charly García
o Fito Páez. El álbum tiene dos piezas cantadas por
Liliana Herrero, vocalista con la que Iaies está preparando
un nuevo álbum. “Es el más jazzista en sonido, aunque
casi todo lo que toco son tangos”, aclara el pianista.
Después de una producción tan rápida y, dentro
de su campo, exitosa, Iaies se siente feliz por haber entrado a formar
parte de la escudería de Lola Records. Sus próximos
proyectos pasan por defender su música en directo, aunque también
está pendiente de concretar una nueva grabación exclusiva
para el mercado japonés. Adelanta que en el mes de abril vendrá
a tocar a España con su cuarteto y que si no lo hace antes
es porque su bandoneonista está, precisamente, trabajando en
el país del sol naciente. Hasta el momento, Adrián ha
venido siete veces a España y su prestigio ha ido creciendo
en cada uno de sus viajes. “Round midnight y otros tangos” será
un paso más en el camino.
Esteban Pérez.
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