ENTREVISTAS

regresar

 

 

 

BEBO VALDES

 

EL BLUES ES LA MÚSICA DE ÁFRICA, LA MÚSICA DE LOS MÍOS

Bebo Valdés

 

 

El octogenario pianista sueco-cubano Bebo Valdés está teniendo el éxito que durante treinta años le esquivó, cuando vivía en Estocolmo tocando en los hoteles. Sus discos en solitario y el que hizo con El Cigala son auténticos best sellers ahora mismo en todo el mundo, convirtiéndolo en un artista muy popular.

- ¿Para cuándo el Bebo-Cigala 2?

- Ese es un tema de la compañía. El disco ya está grabado y preparado, pero como ‘Lágrimas negras’ no ha salido todavía en algunos países, están esperando a que agote su vida. Ahora ha salido en Estados Unidos y está para salir todavía en otros.

- ¿Puede avanzarnos alguna canción?

- No, (risas) me está terminantemente prohibido.

- ‘Lágrimas negras’ se tocó en Cuba, y estaba su hijo Chucho ocupando su lugar.

- Sí, yo tengo una big band, un cuarteto, toco a piano solo y estoy muy liado. Le digo la verdad: es que hace 44 años que me fui de Cuba porque no me gustaba el régimen, y si yo hago eso me contradigo yo mismo, y no fui. Yo soy músico no político, no me interesan esas cosas, solo quiero la reconstrucción de mi país y que la personas que no tengan ningún delito puedan entrar y salir sin problemas, como en todas partes del mundo. Esta es mi vida, pero hay veces que hay que tomar este tipo de decisiones, y voy a seguir así hasta que me muera.

- ¿Y cómo fue aquel concierto?

- Fabuloso. Como padre digo que es el mejor pianista del mundo, y como pianista digo que es el más completo del mundo.

- En el Festival de Jazz de Madrid tocaron juntos ¿para cuándo una gira conjunta?

- En Madrid hemos estado con mi hija, y en Tenerife con su hija, mi nieta, y vamos a hacer otros conciertos con otro hijo suyo. El productor Javier Estrella está arreglando la cosa y quiere poner arriba el título ‘La familia Valdés, pianistas’

- Ha vuelto a grabar con una orquesta ¿le ha hecho ilusión?

- Claro que me ha hecho ilusión, aquella fue la época de oro de mi vida.

- ¿Ha notado la diferencias de tiempo?

- Deje que le diga una cosa: yo tenía entonces unas orquestas al estilo de las de Ellington, Stan Kenton, los Dorsey etc. Unas orquestas con mucho swing, y con un sonido muy duro. La de ahora también tiene esas características, y donde quiera que ha salido el disco ha tenido mucho éxito. ¡En América quieren publicarla diez compañías!

- Lo que mucha gente no sabe que estuvo en España en los años sesenta.

- Fue un momento difícil, porque llegué con Rolando Laserie a Madrid y dos días después ya estábamos tocando. Tuvimos mucho éxito y varias canciones de éxito en Mexico, así que para allá nos fuimos allí. Luego por el lío de la Bahía de Cochinos y algunas declaraciones que no gustaron a los sindicatos me fui a California. Un empresario de entonces, el Sr. Vidal, me propuso venir a España y el 26 de marzo viene a España para trabajar como arreglista en la compañía Hispavox. Ahora, fíjese ahora, he comprado en el Corte Inglés algunos discos de aquellos y siguen siendo muy buenos. Fue un época muy bonita, conocí a Tete Montoliu que estaba casado con una chica cubana y a Pedro Iturralde, estuve con Lucho Gatica, e incluso hice los arreglos de una canción para Mona Bell que ganó el Festival de Benidorm. Luego en 1963 me fui a Suecia, y hasta ahora.

- Hoy toca rodeado de músicos de blues ¿cómo se ve?

- Yo toco con un cuarteto y claro que toco blues (risas). He sido un jazzista toda mi vida y el blues corre por las venas del jazz. Además hay muchos blues, el de Tejas, el de Chicago, y el mejor de todos, el de Mississippi, que es el menos conocido. Yo lo aprendí tocando con Ray Brown y Hank Jones. Con ellos aprendí toda esta variedad de ritmos americanos, y ahora pienso que la música americana y la cubana es lo mismo, es música africana, es la música de los míos.

- ¿Se esperaba el éxito que está teniendo?

- Nunca. Me hace muy feliz ver que en todos los sitios se venden todas la entradas, y me hace muy feliz ver que tengo ahora más éxito que cuando tenía cuarenta años, estoy muy agradecido a los pueblos de España. Es como si Dios me hubiese dicho ‘!goza que son tu últimos días!’ (Risas)

Juan Jesús García