ENTREVISTAS                                          

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JOYCE

 

LA DAMA DE LA BOSSA NOVA

 

 

 

Joyce es uno de los nombres más respetados de la música brasileña desde los años sesenta hasta hoy, siendo una autora que ha explorado la mezcla entre samba y jazz. Nombres míticos del Brasil de siempre han interpretado sus canciones. Casi cuarenta años después, la mujer que tuvo un mano a mano con brutos como James Brown y estrellas como Liza Minelli en N. York, llega por fin a nuestros escenarios, actuando esta noche en el Jazz en la Costa. Compositora, cantante, escritora y periodista, hablar con ella es descubrir las claves de la historia de la música en un país en que es mucho más que cultura.

- Ahora Brasil exporta tanta samba como rock, pero la cosa no es de los últimos años ¿no?

- El rock llegó a todos los sitios, allí en los años setenta había muchos grupos haciendo rock, rock piscodélico, rock con raíces... Con A tribo o Power Gorup nosotros hacíamos, más o menos rock progresivo o pisocodélico, mirábamos también al jazz y por su puesto a Joao Gilberto y a Tom Jobím, pero hacíamos solos de guitarra ¡de cinco minutos! Era una actitud de aquella época.

- Actúa en un festival llenos de mujeres ¿son ustedes el futuro?

- Claro, eso supone que el mundo está mejorando, la mujer es más gentil y solidaria de los que es el hombre, nuestro mundo es mejor. Pero no se pude generalizar, en inglaterra estuvo la Thatcher que hizo estragos.

- Como entró la música en su vida

- Nuestra casa era muy musical, mi madre adoraba a Bing Crosby y Frank Sinatra, mi hermano era músico y escuchaba mucho jazz, Ella Fitgerald, Miles Davis, Thelonius Monk. Aprendí a tocar la guitarra viendo a mi hermano y con 15 años, entre a grabar por primera vez con Eumir Deodato de acompañante.

- ¿Nada brasileño?

- No, no, ... y ya desde la cuna me cantaban mi madre sambas para que me durmiera, y en la escuela me brotaba la música. Crecí también con Joao Gilberto y Jobim, y mucha samba que es la música de mi ciudad.

- Y ahora

- Un poco de todo, Ravel, Bill Evans.. tengo muchísimos discos.

- De donde sale su afición al columnismo y la literatura

- Yo me licencié en periodismo pero lo que realmente quería es hacer música. Luego lo he seguido cultivando.

-¿Y su libro?

- Se llama "fotografiando voces con mi rolleiflex", el título me lo inspiró la canción desafinado. Es un ejercicio de redacción sobre mis vivencias con la gente de la bossa nova. Hablo de ellos como me parecía a mi que eran, Jobim, Vinicious, Milton Nasciento...A raíz de este libro fue cuando me ofrecieron hacer una columna semanal en el periódico Río

- ¿Qué relación mantuvo con Vinicious de Moraes?

- El escribió los textos de mi primer disco y nos hicimos muy amigos. Después me invitó a actuar reemplazando a Toquinho; recorrimos Europa y Suramérica. Era adorable y maravilloso, aprendí con él a disfrutar de la vida, algo que él, que era diplomático, practicaba con mucho refinamiento. Lo sabía todo de cualquier lugar del mundo.

-He leído que usted fue una de las primeras compositoras en su época.

- Sí, no había casi niguna, no se escuchaba música que contara cosas en primera persona del femenino singular. Fíjese que cuando publiqué mi primer disco un periodista escribió que era un buen disco pero "era difícil de explicar que hubiera sido compuesto por una mujer". Luego las cosas cambiaron mucho.

- Viaja a Almuñécar desde Japón ¿Qué ven os japoneses en su música?

- Puede parecer una sociedad muy cerrada para un extranjero, pero tienen una profunda curiosidad por las cosas y respetan profundamente todo lo que ellos consideran como clásico, sea Bossa, Billie Holiday o la botella de cocacola. Pero este respeto no es único de aquel país, también en Estados Unidos y Europa hay un gran respeto por la música del Brasil.