| ENTREVISTAS |
|
||
|
|
JESUS VILLALBA
DIRIGIENDO FESTIVALES
Jesús Villalba era el director de festival de Jazz de Granada y también lo es del festival veraniego Jazz en la Costa de Almuñécar. La pasada edición del Festival granadino significó tocar techo para la muestra: cuarenta actuaciones y cerca de 30.000 espectadores. Una batería de actividades musicales que han hecho de la muestra granadina una cita recomendada con prioridad por la Red Europea de Festivales de Jazz. Funcionario del Area de Cultura de la Diputación provincial ha sido el artífice del crecimiento en los últimos años del certamen granadino y de la unanimidad política y social a su alrededor, de los llenos completos y de la consolidación a nivel nacional e internacional de jazz en la ciudad de la Alhambra. -¿21 años no son nada? - En Granada, una ciudad falta de una certera coordinación cultural entre las instituciones y tan sobrecargada musicalmente, son muchos. El Festival ha pasado por buenos y malos momentos a lo largo de su historia, tuvo instantes memorables y otros de declive, cuestionado por intereses partidistas y económicos. Pero en los últimos años, se ha convertido un referente jazzístico nacional, gracias fundamentalmente al respaldo del público y de la crítica nacional e internacional. -¿El jazz es la música clásica del siglo XX? - Indudablemente hay un jazz clásico, pero también hay un jazz actual, contemporáneo, y de futuro. Su capacidad para fusionarse con otras músicas como el flamenco, el rock o la música latina y étnica, entre otras; su actualidad y facilidad para evolucionar lo convierten en la música por excelencia del siglo XXI y en la más clásica del siglo XX. -¿Es un género minoritario o mayoritariamente minoritario? - Hoy hay más aficionados, muchos más grupos nacionales y europeos, y la prensa le dedica cada vez más espacio con amplias secciones. Un hecho al que no son ajenos y han contribuido los medios audiovisuales como el cine y las discográficas. No es de extrañar, el jazz está en plena transición, está pasando de ser una música minoritaria a ser un poco más mayoritaria. -¿El festival es la conclusión del ambiente jazzístico de la ciudad o al contrario? - Ambos se complementan perfectamente, pocos festivales y ciudades en Europa pueden presumir de tener tantos conciertos y actividades en paralelo en diferentes locales de la ciudad y de contar con tanto público. El año pasado más de doce mil personas asistieron al festival, una cifra inusual propiciada por el buen ambiente. Los aficionados han hecho suyo el festival, la ciudad se llena de colores y sonidos jazzísticos en los locales, en la calle... Esto es lo que verdaderamente hace que un festival sea importante. -En ocasiones se crítica al festival sus escarceos con otras músicas ¿Son acertadas estas apreciaciones? - Es cierto y me divierte, porque es una crítica desproporcionada que debe de matizarse. Nadie cuestiona el festival de Montreux, el más importante del mundo, que programa todo tipo de músicas que tengan o no que ver con el jazz. Hemos apostado por una programación eminentemente jazzística, pero también hemos abierto la puerta a otros sonidos, otros estilos afines con el jazz, demandados por el público, como el blues, la bossa-nova o la música afrocubana que creo, amplían las fronteras del Festival. -Con el festival de Granada y el de la Costa ¿Es Granada la capital del jazz en Andalucía? -Es la provincia del jazz. Dos festivales de jazz distintos, pero complementarios, más de veinte grupos granadinos, una big band y locales privados programando conciertos durante todo el año han convertido a Granada en uno de los puntos más importantes del jazz del sur europeo. -Este año hay un marcado carácter latino ¿Por qué? -La irrupción hace años de la música latina y los músicos cubanos, en particular, en el panorama internacional y su masiva implantación posterior en recitales, grabaciones o películas recientes como Buenavista Social Club, Calle 54 y otras, han propiciado que el jazz latino este de nuevo en uno de sus mejores momentos, y lógico es que un festival internacional refleje ese acontecimiento y más cuando es un festival latino. -Son iniciativas propias la de la Big Band de Granada y el concierto de la Banda de Música. -Se debe de apoyar principalmente a los músicos de Granada. La Big Band es una formación excepcional, integrada por excelentes músicos que proceden de diferentes sectores musicales, sin apenas apoyos institucionales. El festival lleva tres años apostando de forma sostenida por ellos y me alegra que sus conciertos, igual que el resto de los grupos internacionales, se contaran por llenos. Muy pronto tendremos un disco en directo producido por el festival con sus mejores temas y con invitados como Pedro Iturralde, Ramón Cardo y Don Braden. También me agrada que la Banda Municipal de Granada con su director, Sánchez Ruzafa, participe en la programación del festival de este año con un programa excelente y original. -El año pasado se anunció la fusión de los festivales de Almuñécar y Granada en un organismo común ¿Cómo va este tema? -Efectivamente, el año anterior en la presentación del Festival, creo que en un momento de euforia por los excelentes resultados de ambos festivales, los representantes de las administraciones acordaron públicamente la creación de una entidad jurídica para este año, con mayor presupuesto y operatividad que asumiera los dos festivales de jazz y otros organizados conjuntamente por las entidades locales. Algo deseable porque supondría por fin una coordinación entre las instituciones como en el resto de las principales ciudades europeas. Pero ha pasado un año y seguimos en ello. -¿Esta falta de coordinación entre las instituciones perjudica a Granada como ciudad cultural? - Una ciudad de servicios como Granada que vive del turismo debe de tener unos mínimos criterios de coordinación. Hace falta desde un folleto informativo institucional que englobe todas las actividades culturales de la ciudad hasta una organización estable que gestione y ordene en el tiempo la programación de la ciudad. No es normal que un día tengas 20 actividades al mismo tiempo y el resto de la semana, una o ninguna. Estamos propiciando una mala imagen de funcionamiento. -¿Si el Festival de Jazz de Granada ofrece más conciertos que la OCG al cabo del año ¿Por qué tiene treinta veces menos presupuesto? -No soy la persona indicada para responder a esta pregunta. -¿Es cierto que el festival de jazz tiene muy poco presupuesto para el nivel que ha alcanzado? -Ciertamente el cartel del festival da una falsa impresión de su presupuesto. En una reciente reunión de festivales europeos nadie se creía que tuviéramos tan poco dinero. El festival de Granada es algo especial, es más el resultado del ímprobo esfuerzo de voluntades de personas que colaboran en él que del escaso presupuesto que tenemos y del apoyo del público. Hay un equipo de gente estupenda y generosa, pero el festival necesita un presupuesto digno acorde con su prestigio y antigüedad. -¿Con la entrada del jazz en los Conservatorios se cambiará está tónica habitual? -En muchos países de Europa hace ya tiempo que el jazz está en los liceos y conservatorios y forma parte de la enseñanza reglada, hay que abrir las puertas a las músicas vivas y en evolución. Aquí llevamos algo de retraso, hay que dotar con más medios a los Conservatorios para modernizarlos y ampliar su enseñanza, deben de ser el eje musical de una ciudad, porque el futuro está en los niños. -¿Tener 30 conciertos más que el Festival de Madrid debiera ser un orgullo para Granada? -La cantidad es relativa, Granada es desde hace años el festival más importante de invierno de España, uno de los más veteranos, de los que más público tiene y por el que han pasado los mejores artistas internacionales del jazz mundial desde Miles Davis a Herbie Hancock. A esto añadimos, toda una serie de actividades paralelas que lo complementan y enriquecen para conformarlo como un evento dotado de una impronta propia que le hace diferente del resto de festivales. -¿Se valora en la ciudad la categoría del festival? -El público lo valora positivamente, no en vano la asistencia ha sido excepcional en los últimos años. Ahora hay más conciencia en la ciudad de que tenemos un festival importante. Pero es cierto que tiene más difusión y prestigio fuera de Granada, sobre todo en el resto de los medios de comunicación nacionales y europeos. -¿Chucho Valdés y Keith Jarrett son dos asignaturas pendientes? -Tenemos muchas asignaturas pendientes, unas inalcanzables económicamente y otras por disponibilidad de fechas. Llevamos cuatro años detrás de Chucho Valdés, es un pianista y compositor excepcional, pero un poco informal. Respecto a Jarrett, en principio, hay fecha reservada para el 2001, si llegamos a un acuerdo monetario. -¿El festival de jazz o el festival de música y danza. Cuál es más internacional? -Esta es la inevitable pregunta de siempre, el festival de jazz es ya mayor de edad (21 años) y no nos gustan las comparaciones. -Hay buenos músicos de jazz en Andalucía? -Excelentes. En los últimos años han aparecido nuevos y estupendos músicos y varias big band. Por citar alguno, Chano Domínguez, que está codeándose con los grandes del jazz en Calle 54, fusionando jazz y flamenco, y otros muchos que poco a poco, con nuevos proyectos, están ubicando a Andalucía en el mapa jazzístico nacional. -Cine y Jazz. Su película favorita? -Varias, pero destacaría Ascensor para el cadalso de Louis Malle con banda sonora de Miles Davis. Maravillosa. Y, con permiso, una debilidad: Michelle Pfeiffer cantando My Funny Valentine en la película Los Fabulosos Baker Boys. -Y Woody Allen o Clint Eastwood? -Cualquiera de los dos. Ambos son músicos de jazz aficionados y dos excelentes cineastas y actores, muy diferentes, que casi siempre han incluido el jazz en sus películas, aunque me inclino más por Eastwood y Bird, una obra maestra. -Qué estilo de jazz le gusta más? -Es difícil, todos sorprenden. Mis gustos van más por el jazz actual. Músicos como Joe Lovano, Bill Frissel, Don Byron, Steve Coleman, David Murray o Paul Motian, pero también tengo una especial preferencia por el jazz latino: David Sánchez, Gonzalo Rubalcaba o Chucho Valdés, entre otros. -Su cantante favorita? -Hay varias, de los años 50 me quedo con Billie Holiday. Su disco Songs for Distingué Lovers, Last Recordings es una joya que no debe de faltar en ninguna fonoteca y de la época actual, Casandra Wilson me parece estupenda, de ella recomiendo Traveling Miles, su último disco. - El jazz es la música de los intelectuales? -Es la música del pueblo, de la gente de la calle. Una música que estuvo prohibida y perseguida en Estados Unidos, aunque también es cierto que muchos artistas e intelectuales difundieron sus sonidos por todo el mundo como algo novedoso, especialmente por Europa. Todos quedaban fascinados por su sonido. -El año pasado hubo protestas: aforos completos y reventa de entradas a precios astronómicos. -Sí. El Teatro Isabel la Católica se quedó pequeño, aunque tiene localidades que deben ser suficientes para quince conciertos de jazz, es el que mejor sonido tiene de la ciudad para este tipo de música y un lugar emblemático para el festival. Tiene una atmósfera muy especial. -También hubo protestas por el precio de las entradas -Infundadas, un festival institucional debe de contar con un precio asequible, 1.000 ptas. por concierto es un precio simbólico, muy por debajo de su costo real. Además, hay un abono especial para los trece conciertos del festival por 9.000 ptas. más un doble cd de regalo. Son precios subvencionados por la administración, como debe de ser. La ratio del Festival fue de 1.600 ptas. por persona el año pasado, muy por debajo de otros festivales que llegan hasta 19.000. ptas. por persona.
|
|