JAVIER
ARROYO & LUSITANIA JAZZ MACHINE
UNA
DE LAS SORPRESAS MÁS AGRADABLES DEL AÑO
Una
de las sorpresas más agradables del año que enfila su
final ha sido el disco del pianista Javier Arroyo, ‘Milho Verde’,
una grabación realizada con todo lujo de acompañantes,
incluido el malogrado José Antonio Galicia, diez músicos
para una idea perfectamente llevada a cabo como es la fusión
entre el jazz y las músicas populares, de ambas parte de la
frontera luso española. Un disco en el que a pesar de las múltiples
uniones no se notan las costuras y resulta especialmente emocionante
por la libertad que sugiere.
- Javier un poco de historia ¿Qué
hace un ‘castellano viejo¹ en Extremadura?
- Yo fui a Extremadura como las cigüeñas: A criar. Y me
quedé allí. Nueve años antes ya me había
ido de mi Castilla La Vieja. Por entonces -hace ahora 25- lo de dedicarse
a la música era algo que, además de inimaginable, pasaba
por la gran ciudad. Tras debutar en Donosti (1978) y dar una vuelta
por Cáceres, me fui a Barcelona, donde toqué cerca de
un año. Fui con la intención de estudiar pero no ganaba
como para pagarme la matrícula. Después me instalé
en Madrid (1980), donde seguí siendo autodidacta, aunque aprendí
mucho de varios músicos. Uno de ellos es José Antonio
Galicia. Amigo, maestro y compañero de grupo desde entonces
y espero que por muchos años. ( NR:la entrevista fue hecha
antes de su fallecimiento) Había recorrido tocando una buena
parte de la península y era el momento de que Teresa y yo tuviéramos
un hijo. Nuestra hija Teresa nació al comienzo de 1987.
- ¿‘Milho verde’ qué es más
un disco o un concepto?
- Un disco, se puede concebir como una colección de temas y
también como forma de expresión de unas ideas con la
música. Como ha captado, es más esto último;
‘milho verde’ es pues un disco transfronterizo.
- ¿Son el primer grupo de jazz que toca
en el Womad?
- Supongo que no.
- Donde se encuentra más a gusto en un
medio de músicas del mundo, de folk o en uno de jazz.
- Desde que la música es mi trabajo, el jazz es donde me encuentro
más a gusto. En el caso de este proyecto, El Lusitania Jazz
Machine, tocamos temas de jazz de los llamados ‘estándar’ y
sobre todo temas propios. En estos últimos y en las versiones
de temas populares es donde nuestro jazz se adentra más claramente
en el género ‘músicas del mundo’.
- Su música vuelve a pisar tierra, Mezz
Mezzrow escribió que el jazz murió cuando dejó
de poderse bailar. ¿Piensa también que el jazz hace
años que dejó de nutrirse de la música popular?
- Algo hay de todo eso. Pero hay casos y casos. El jazz es una música
viva. Es la gran fusión y lleva evolucionando un siglo. La
‘muerte’ de un estilo no es la muerte del género que más
estilos ha producido, entre otras cosas por propia definición.
Por otro lado, esa parte de la ‘producción’ jazzística
que no parece nutrirse de la música popular, tiene a lo mejor
al blues en sus entrañas.
Sí coincido en la importancia de la música popular,
en sí misma y como nutriente. En este sentido y por hablar
sólo de lo más cercano, el jazz de aquí está
de enhorabuena. Ahí están Chema, Chano e Iñaki
entre otros.
- Vivir cerca de una frontera.¿obliga
a saltársela?
- Sí, claro. Los humanos no tenemos porqué vivir de
espaldas unos a otros. Tenemos que demostrarnos que nuestras supuestas
cualidades son más que supuestas. Primero con los vecinos más
cercanos e inmediatamente después con los vecinos del planeta.
Poder hacerlo sólo trae motivos de felicidad y buen rollo.
El mestizaje, aunque palabra un poco manida, supone en estos tiempos
un nuevo orden para ese arte que compartimos en multitud: La música.
En esas fiestas populares que llamamos conciertos al aire libre, la
gente, hartos de ese ‘sistema’ todopoderoso, nos abrazamos en el abrazo
de las culturas, en esos eventos que aunque etiquetados música
étnica, músicas del mundo, música de jazz...-
son de una realidad que al menos sirve para curarnos las heridas que
ese sistema nos produce.
- Cada tema tiene decenas de dedicatorias ¿bien
nacido por agradecido?
- Si. Humildemente, pero si. Lo contrario es algo que detesto.
De todas formas, si hay algún mérito en ese texto, este
no es de uno sino de las musas y duendes que te utilizan como médium.
Ese texto lo escribí casi sin proponérmelo y de un par
de tirones.
- Perdón, alguno tan sorprendentes como
la roquera Radio Carolina, el asesinado Víctor Jara o el 25
de abril ¿cada uno tiene su historia por detrás?
- Todos tienen su historia por detrás. E inevitablemente hay
ausencias, de distinto tipo. Incluso de amores. La Radio, nos dio
mucho de lo que Franco y la época nos quitaba. Y en concreto,
aquella emisora pirata que navegó por aguas internacionales
nos dio mucha música que de otra manera no podíamos
escuchar.
El ‘Grándola, vila morena’, lo escuché en directo cuando
sirvió de señal para los militares progresistas portugueses.
También y con desolación escuchamos el golpe en Chile.
La radio nos enseñó y nos dio esperanza a todos; también
a quienes estábamos en Valencia en aquel 23-F. Contribuyó
a parar el golpe. Imagine además: Yo estaba con el grupo Tábano
y una obra basada en ‘Cuestiones marxistas’, de Manolo Vázquez
Montalbán.
Desde luego que, si algún día quiero contarles mi vida
a mis nietos, ese texto me servirá de guión. Pero quisiera
que sirva para algo más, que trascienda de lo íntimo.
- Me encuentro en el censo con algunos verdaderos
monstruos como Sheryl Walters, Paul Stocker o el entrañable
Galicia ¿jazz entre amigos?.
- Pues por ahí. Al final de una entrevista nos dijeron que
si queríamos añadir algo más. Y Paul levantó
la mano para decir algo así como “...Javier no toca con músicos.
Toca con personas”.
Si todos son buenísimos músicos, son si cabe mejores
personas. Es una gozada de grupo. Más que el mejor regalo para
mi 25 aniversario. El tren (Lusitania, entre otras cosas porque es
el nombre del tren que comunica Madrid y Lisboa) para continuar tocando
otros 25 años.
Cheryl se subió desenfundando su trombón con una alegría
desbordante. Gali, Yelsy y yo tocábamos en el Café Berlín.
‘I Remember Dollar Brand’ es un tema que le dedico a Amina y a todas
las mujeres maltratadas, victimas de esa absurda frontera sexista.
Yelsy y yo comenzamos hace cinco años en Cáceres, con
¡AH! Jazz Duet. Entonces, él era una joven promesa. Hoy,
aunque sigue siendo muy joven es una realidad. Es solicitado por lo
mejorcito. ’El Lusitania Jazz Machine’ se levanta sobre la base de
¡AH! Jazz Duet. Paul y yo coincidimos en Camaleón, el
grupo de José Antonio Galicia. Coincidimos también en
que las casualidades no existen. Subió a El Lusitania con ‘Milho
verde’, es un maestro a todos los niveles. Y una suerte tenerle en
España.
El entrañable Galicia, que se debate con el cáncer dándonos
un ejemplo como es él: Grande, auténtico, amigo, maestro,
sencillo...Un musicazo.
El grupo cuenta con más ‘viajeros’ músicos, que suben
y bajan aportando un montón. Entre ellos - permítame
que me extienda Bruno Pedroso, gran baterista lisboeta que ha dejado
en ‘milho verde’ buena prueba de ello. Marcelo Gueblon, el baterista
actual, subió en el concierto que dimos en WOMAD 03 para satisfacción
de todos.
El Lusitania cuenta con una larga lista de generosos colaboradores
entre los que quisiera destacar al cantaor Fernando Montoya y al técnico
de sonido Kike Cabañas.
- Hay muchos grupos de folk que han encontrado
un auténtico filón en la frontera luso-española
¿Tan fascinante es esa ósmosis cultural?
- Sí. Para mi, que conozco y viajo a Portugal desde que dejé
de hacerme pis en la cama hasta la fecha, creo que es algo natural
a la vez que de coherencia propia. Es también motivo de satisfacción.
El 22 de agosto presentamos el disco en Idanha a Nova, en el Centro
Cultural Raiano, donde grabamos ‘milho verde’. Sólo me apenó
la desgracia de los incendios. Una verdadera pena.
- ¿Ciertamente Bill Evans es Dios?
- Verá: Yo soy agnóstico. Bill Evas es mi ‘músico
de cabecera’. Bill el saxofonista, con todos los respetos, debería
cambiar de nombre o ponerse un apodo. ¿No le parece?.
- ¿Cómo es la LJM en directo?
- No está bien que yo lo diga. Pero con buen técnico
de sonido, estamos satisfechos de nuestro directo. Y en alguna ocasión
que no nos han sonorizado bien, hemos estado a la altura de las circunstancias.
Estamos deseando poderlo mostrar en Andalucía y en todos los
sitios.