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La
primera jornada del XIII Festival de Jazz de Almería
concluyó con un lleno para escuchar el concierto
de Jorge Pardo, Francis Pose y José Vázquez. Gran
ambiente y espléndida música para disfrutar de un
jazz sin fronteras. Y es que Jorge Pardo asegura
que “la música no tiene límites para la fusión y
el estilo no debe frenar la inspiración. El fondo
es el jazz, pero a partir de ahí lo mezclamos con
lo que tengamos en la cabeza”. De la conjunción
de tres grandes músicos surgieron bulerías, sonidos
caribeños, música de Norteamérica, vanguardia y
hasta la banda sonora de la película de “Los Picapiedra”.
Gustó tanto que, a pesar de encenderse las luces
del teatro Apolo, el público obligó a que el trío
saliera de nuevo al escenario, apagar las luces
y continuar con dos nuevos temas. Uno de ellos,
cómo no, como homenaje a Serafín Cid.
El
XIII Festival de Jazz de Almería, organizado por
la Concejalía de Cultura, tiene dentro de su programación
una labor pedagógica, de difusión de las grandes
figuras del jazz, y si el año pasado una de las
conferencias se centró en el trompetista Louis Amstrong,
el crítico del diario ‘La Razón’, Javier de Cambra,
habló sobre el saxofonista Charlie Parker, que definió
como “un ángel demonizado”. Fue por la tarde, ante
un teatro Apolo también lleno. Al día siguiente
Juan Claudio Cifuentes, hablaría sobre el jazz en
España. Lo hizo con música de jazz de fondo, “como
en la radio”, dijo, con lo que creó un distendido
clima y deleitó con sus conocimientos a los asistentes
que llenaban el patio de butacas. El tema, el jazz
hoy en España, y la respuesta clara: “hay excelentes
músicos, pero pocos locales donde tocar”.
La
programación internacional comenzó el martes con
el concierto de la alemana afincada en Holanda,
Carolyn Breuer. Recital muy serio, con un excelente
dominio del saxo alto y soprano y que estuvo acompañada
por el pianista Rob van Bavel, el batería Joost
Patocka y el contrabajo Bart Tarenskeen. Fue una
lección de jazz contemporáneo, con gran dominio
del swing, y que consiguió los aplausos del público
que le pidió varios bises. Esta joven destaca por
el feeling que le pone en los solos e improvisaciones
que realiza, a la vez que el buen acompañamiento
por el resto de músicos. Se trata de una mujer reconocida
en el panorama jazzístico europeo, que deleitó al
público que volvió a llenar anoche el teatro Apolo.
Al
día siguiente los aficionados al jazz pudieron disfrutar
con un concierto lleno de ritmo y energía, de la
mano del saxofonista Ravi Coltrane, hijo del legendario
John Coltrane, y su grupo. “Ravi Coltrane
Quintet”. Tocaron una impecable música, con algunos
momentos vanguardistas y siempre muy originales,
y dentro del estilo hard-bop. Fueron más de dos
horas de buena música, en la tercera jornada del
XIII Festival de Jazz de Almería, organizado por
la Concejalía de Cultura, que estrenó la sede del
Auditorio Maestro Padilla en la actual edición.
El grupo lo componen Ravi Coltrane, saxos tenor
y soprano; Gregoire Maret, harmónica; Luis Perdomo,
piano; Darry Hall, bajo; y Ej Strickland, batería.
Armonía, ritmo y melodía se dieron la mano en casi
una decena de temas de larga duración, con descanso
incluido, y que gustaron bastante al público.
Los
jóvenes disfrutaron a lo grande con el veterano
Roy Haynes, que acompañado por tres excelentes músicos,
hizo las delicias del público el jueves. Y es que
una de las características del concierto de ayer
ha sido la masiva presencia de jóvenes, que se entusiasmaron
con la sabiduría y la simpatía del batería Roy Haynes.
De esta manera, ese instrumento que normalmente
se encuentra al fondo del escenario, en esta ocasión
estaba en primer plano, al mismo nivel que el piano,
contrabajo y saxo. Y los cuatro músicos hicieron
una exhibición sobre lo que es jazz. Roy Haynes
es un genio que se ha permitido el lujo de tocar
con Louis Armstrong, Charlie Parker y John Coltrane,
entre otros. A sus 76 años sigue con la misma vitalidad
de antes, y ha hecho una demostración de sensibilidad
y rapidez con la batería. El público se sorprendió
con la técnica y buen hacer en el acompañamiento,
a la vez que la creatividad en los solos, con la
variedad de su estilo en los platillos y la rapidez
en el redoble.
Espectacular fue el concierto del viernes, de “Joshua
Redman Elastic Band”, en el Auditorio Maestro Padilla,
ante un público que se frotaba los ojos ante lo
que estaba viendo. Uno de los grandes saxofonistas
del mundo, elegido mejor músico por electores de
las revistas más prestigiosas de jazz, ratificó
en Almería el motivo de estos reconocimientos. Hizo
una auténtica demostración de lo que es tocar el
saxo, con una riqueza increíble de sonidos y una
variedad de colores en su magistral interpretación.
Pero aparte de la técnica, sorprende el buen hacer
a la hora de acercarse a otras músicas, especialmente
las vanguardias. La puesta en escena no deja impasible
a nadie. Tres músicos, rodeados de múltiples artilugios,
que más bien parecen sacados de un cuadro de música
electrónica.
En
la noche de ayer llegó otra figura. Nguyen Le, un
parisino de padres vietnamitas, dispuesto a proclamar
todas las virtudes de la guitarra y enmarcarla dentro
del jazz. Como ha afirmado antes del concierto,
“mi idea consiste en traer la música de Jimi Hendrix
a algunas áreas que a él le hubiera gustado explorar
hoy, como son el jazz y las músicas del mundo, y
tocar sus temas con la misma libertad, la misma
dedicación y personalidad de un jazzman que toca
un estándar”. Pero este concierto además permitió
disfrutar de la voz de Assitan Dembelé, que unas
veces ofrecía cantos aterciopelados, y otras se
lanzaba a cantar con carácter para seguir
el ritmo de la guitarra. Junto a ellos Harim Ziad,
un batería que acompañaba con una interpretación
claramente jazzística. Y al bajo, Michel Alibo,
que puso el fondo sonoro a este equipo. El resultado
una música multicultural, que seguro aprobaría Jimi
Hendrix.
El
XIII Festival de Jazz de Almería, organizado por
la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Almería,
concluyó por todo lo alto, anoche, domingo, con
un teatro Apolo lleno hasta la bandera, para escuchar
a dos buenas bandas de jazz almeriense y homenajear
a uno de los propulsores del jazz en Almería, Serafín
Cid, fundador del “Georgia Jazz Band”, y recientemente
fallecido. Las palabras de José Santiago Lardón,
presidente de la Asociación de Amigos del Jazz de
Almería, muy emocionado, definieron perfectamente
la figura de “un hombre muy querido e importante
para Almería”. Como señaló José Santiago, “Serafín
Cid fue el forjador de un gran sueño, traer el jazz
a Almería a finales de los años setenta y mantenerlo
tantos años”. Dos bandas de Almería ofrecieron un
gran recital, paseándose principalmente por la música
estándar del jazz clásico. Comenzó “Miguel Saavedra
Quintet”, integrado por este músico al piano, Pepe
Alamo con el clarinete, Juanjo Muñoz al contrabajo,
Gabriel Quero con la batería y Patricia Rodríguez
a la voz. Después vino la big band “Ual Jazz Band”,
y con ella la alegría, marcha y sonidos conocidos
del jazz de toda la vida. Ver a una veintena de
universitarios tocando jazz, con saxos, trompetas,
piano, contrabajo y demás instrumentos de las grandes
bandas musicales hicieron recordar los clubes de
jazz que aparecen en las películas y trasladaron
a los presentes a Nueva Orleáns y los grupos que
divierten por las calles.
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