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Mint
Jam
Yellowjackets
Heads Up |
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Llama
la atención que los Yellowjackets entreguen ahora un disco en directo
cuando su último trabajo discográfico era una recopilación de su obra y
apareció hace casi dos años. “Mint jam” es doble, pero, en base a
distinguirse de su anterior “Best of”, ofrece la versión en vivo de
esta banda que, actualmente, se ha quedado como trío aunque el batería
Marcus Baylor mantenga con ellos una cierta y constante relación. En el
disco, grabado en julio del 2001, hay algunos temas reconocidos dentro de
la carrera de esta banda y, del mismo modo, se da entrada a otras piezas
nuevas que son, como las demás, abordadas desde un aspecto muy jazzie en
la que la improvisación tiene un alto protagonismo.
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Live
across America
Rippingtons
Peak
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Hace
no demasiado tiempo aparecía por aquí “Live in the tropics”,
un disco firmado por los Rippingtons grabado en directo. Ahora llega
otro, “Live across America”, pero con un enfoque diferente. Si
aquél era, de algún modo, una reunión de amigos alrededor de la
figura de Russ Freeman, en éste todo está abordado con una mayor
encarnadura de banda y con una menor concesión a los alardes en
solitario. Aunque éstos están presentes de algún modo (estamos,
al fin y al cabo, hablando de un grupo de jazz), la presentación de
los temas es sumamente accesible y formalmente intachable. El disco
gustará a los seguidores de la formación, aunque evidencia un
declive considerable en el proyecto: son ya tres discos en directo
en un período de diez años. |
Belly
of the sun.
Cassandra
Wilson
Blue
Note |
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Parece
que, en algunas de sus últimas apariciones discográficas, Cassandra
Wilson ha hecho intentos de alejar su figura del estereotipo del jazz:
ella quiere ser una cantante americana, no una cantante de jazz. En
“Belly of the sun”, su último trabajo, el hecho queda evidenciado
por completo. La Wilson quería hacer, en principio, un álbum de
blues y, además, grabarlo en Mississippi. Lo segundo se consiguió
(era lo más fácil) e, incluso, se acondicionó una estación de
ferrocarril como estudio para que la diva se envolviera más en su
proyecto. Pero el tiempo demostró que, actualmente, Cassandra no
puede admitir parámetros cerrados, ni siquiera los del blues.
Por
eso, además de dejar la huella tradicional con el “You gotta move”
de Fred McDowell o el “Hot tamales” de Robert Johnson, esta mujer
se deja llevar con facilidad a territorios mucho más eclécticos,
desde el fantástico “The weight” de The Band hasta el “Shelter
from the storm” de Dylan pasando por los brasileiros “Waters of
march” de Jobim o el “Only a dream in Rio” de James Taylor. El
disco, al final, no sólo no es un álbum de blues: es que no tiene
ninguna línea conductora que no sea la peculiar voz de Cassandra.
Es ahí
y en los cuidadísimos arreglos musicales (nada de rudeza rural ni de
austeridad local) donde hay que buscar lo mejor del álbum. Las
composiciones de la propia Wilson abundan también en la variedad y se
esfuerzan más en buscar sutilezas vocales que en alcanzar una buena
canción.
Con
el tiempo, y como siga así, Cassandra conseguirá su objetivo en el
caso de que no lo haya conseguido ya. El jazz está convirtiéndose,
cada vez más, en una parte de su extensísimo repertorio.
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Triángulo
Michael
Camilo
Telarc |
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¿Por
qué negarlo? Los artistas de jazz suelen aceptar el concepto de
grabar un disco exactamente igual que el de hacer un concierto. En
la mayoría de las ocasiones, un álbum sale de una sesión. Y si
esa sesión da para dos discos aparecen dos álbumes en el mercado a
nombre de dos de los músicos diferentes que participan en la jam.
Eso suele suceder cuando (es la tónica) se abordan standards sobre
los que improvisar. Otra cosa es cuando uno aporta material propio.
“Triángulo” es el primer disco con material de Camilo desde que
lanzara “One more once” en el 94. Y hace tiempo.Pero Camilo,
admitámoslo, no funciona al son de la industria norteamericana
aunque aquélla sea su patria casi natural (él es dominicano);
gusta de espaciar los lanzamientos a su nombre y, cuando graba, lo
hace a su propia manera. En “Triángulo” parece que la gente de
Telarc le ha convencido de las virtudes de su sistema de grabación
DSD (grabación digital a más de 2 megaherzios) y que se ha dejado
un poco de lado cualquier otra cosa. De hecho, el nuevo álbum de
Camilo parece más un disco de transición, de entretenimiento, que
otra cosa. Y eso no es demasiado lógico cuando se trata de
presentar material inédito.Camilo toca como si lo hiciera en un
club, los arreglos se dejan para más adelante y, en el fondo,
disfruta tocando el piano más que abordando las piezas. Podrá
decir otra cosa, pero este dominicano es un jazzman que no puede
esconderse tras las nuevas tecnologías. Su manera de abordarlo todo
es inmediata, insensata y, por tanto, arrebatadora. Los nuevos temas
se encuentran perdidos ante su interpretación y lo que más se te
queda en la cabeza, siempre, es la manera en la que toca mucho más
que lo que haya compuesto.
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This
is new
Dee
Dee Bridgewater
Verve |
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Ya se
echaba un poco de menos la presencia de esta dama, aunque fuera
discográficamente. Además, para aquellos aficionados que conozcan
solamente la faceta de vocalista de jazz de Dee Dee, nada mejor que
un álbum como este “This is new” para presentarles su “otra
yo”, la de los escenarios de Broadway y el West End. La
Bridgewater ha dicho en numerosas ocasiones que no puede vivir sin
el teatro y ése es el principal motivo de que sus giras se espacien
tanto en el tiempo. Sin embargo, no es tan habitual escucharla
abordar ese tipo de repertorio en sus discos. Alguna vez lo ha
hecho, pero no es norma suya fuera de las grabaciones oficiales de
las obras que representa.En este caso es distinto. Después de
participar en un homenaje realizado a Kurt Weill en Polonia la diva
decidió que su nuevo álbum se centraría en el repertorio del
maestro. En principio, el asunto puede sonar a sobado por los cuatro
costados, pero en “This is new” no vas a encontrarte las
habituales canciones de Weill ni los textos de Bretch que ya ha
cantado todo vocalista viviente. En este álbum se han elegido temas
muy precisos y concretos con letras de Ira Gershwin, Maxwell
Anderson o Alan Jay Lerner (sí, vale, hay un Bretch) pertenecientes
(casi todos) a la etapa americana del compositor alemán.Ni que
decir tiene que la selección está hecha de modo que la voz de Dee
Dee brille como es habitual. Arreglos de lujo, músicos solventes y
preciosistas e interpretaciones propias del mejor género es lo que
te encontrarás en el disco. Un poco menos jazzie, sí, pero
igualmente digno de una mujer como ésta. |
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Strange
place for snow
Esbjörn Svensson
Trio
Act
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También
viene del norte el E.S.T. (Esbjörn Svensson Trio), aunque con un
planteamiento radicalmente diferente. Esbjörn es de los que se dejó
seducir desde sus inicios profesionales por la ola del jazz europeo,
aquélla que apareció catapultada por el sello ECM y que abundaba en
lo introspectivo y en la tradición clásica del viejo continente.
Desde entonces se ha mantenido ahí, haciendo crecer su currículum y
consiguiendo encaramarse a uno de los puestos más reconocidos del
jazz sueco. Su último trabajo es “Strange place for snow”, un álbum
en el que mantiene sus principales coordenadas y en el que evidencia,
una vez más, el gran acoplamiento que mantiene con sus compañeros,
Magnus Öström y Dan Berglund. El disco no sólo no decepciona, sino
que viene a justificar el aprecio que los amantes del jazz moderno
sienten por esta formación.
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At
first light
Silje Nergaard
Emarcy |
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“At
first light” es el séptimo álbum de la vocalista noruega Silje
Nergaard. Desde que debutara, a principios de los noventa, esta
mujer atrajo sobre sí numerosas miradas que llegaron a considerarla
una estrella en ciernes. El tiempo, sin embargo, deshizo tales
expectativas, si bien hay que echar un poco la culpa del hecho a que
la propia Silje estuvo “missing” durante cuatro años. Su
anterior “Port of call” y este nuevo “At first light” no
parecen, sin embargo, discos con suficiente enjundia como para
volver a considerar a Silje una diva europea. Sus arreglos son
sumamente “mainstream” y, aunque la chica canta con un talante
estupendo, abunda en presentar material propio que no la permite
exhibirse como un aficionado desearía. Con todo, el disco es de lo
más recomendable, con numerosas aportaciones de orquesta y con un
material de lo más accesible |
Happy
people
Kenny Garrett
Warner
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Sorprende
el nuevo álbum de Kenny Garrett. Y, en contra de lo habitual, no
por su calidad ni por el nivel exhibido. “Happy people”, el
nuevo trabajo del saxofonista, es un disco de pop melódico en el
que tanto el sonido como las composiciones poco tienen que ver con
la obra general de este personaje. Se supone que, de vez en cuando,
uno se toma un respiro y ésa parece ser la única explicación
plausible para que el bueno de Garrett haya hecho un producto tan
mainstream y edulcorado. Como nota curiosa reseñar la presencia de
Marcus Miller y el batería Michael Stewart entre la nómina de
invitados especiales |
The
rare delight of you
John Pizzarelli
& The Georges Shearing Quintet
Telarc |
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Uno
que no sorprende en absoluto es John Pizzarelli, quien en “The
rare delight of you”, su nuevo álbum, sigue fiel al estilo que ha
consolidado en los noventa en el que la canción y la guitarra van
absolutamente unidas sin alejarse lo más mínimo de los standards
del jazz clásico. La novedad del álbum es que Pizzarelli ha
grabado en esta ocasión con George Shearing y su quinteto en lo que
es una agrupación sumamente acertada y que genera unos frutos muy
aplaudibles. Bien es cierto que Shearing no capta más protagonismo
que el que Pizzarelli quiere concederle, pero, con todo, la manera
en que se aborda el fondo musical atrae tanto o más que la capa
solista del italiano de New Jersey. |
I
whish you love
Janis Siegel
Emarcy
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Pero
volvamos a las vocalistas porque este mes aparece uno de esos discos
que los amantes del jazz vocal no pueden dejar pasar. Se trata del
estupendo “I whish you love” de Janis Siegel, una de las dos
chicas de los Manhattan Transfer. La Siegel comenzó a grabar en
solitario en los primeros ochenta y, esporádicamente, se deja ver
en proyectos de este tipo, si bien su proyecto fundamental sigue
siendo el cuarteto vocal más famoso del mundo. En los noventa sólo
lanzó dos álbumes y es de esperar que no deje el asunto por cuanto
lo que aborda en sus discos es un material de solista que no encajaría
exactamente en la idea que manejan los Transfer. El disco es,
sencillamente, encantador, con todo lo que hace falta para disfrutar
de una de las mejores vocalistas blancas que hay actualmente. El
acompañante principal de Janis no es otro que Cedar Walton, aunque,
si exceptuamos un tema en el que canta sola con el piano, el
material elegido es abordado por formaciones de cuarteto, quinteto o
incluso más grandes. |
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