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2002...
ODISEA EN OPERACIÓN TRIUNFO (encuentro en la tercera fase)
Una
cantante de blues granadina en OT
Todo
comenzó un lunes de un mes de octubre. Frente al televisor
veía como a un grupo de chavales y chavalas con cara de asustados,
se les otorgaba la “Gran” oportunidad de recibir una formación
artística que no cubriría ni la mejor de las becas del
Estado.
A la mañana siguiente, todo parecía normal... la misma
pereza, el mismo vaso de agua... Pero ya nada era igual. Sólo
bastó encontrarme con la limpiadora del bloque, para darme
cuenta que algo estaba sucediendo:
-¿Has visto el nuevo programa de cantantes?, ¿No te
han cogido o es que no has hecho las pruebas?; pues mujer con lo bien
que cantas te podrías haber presentado... ¡esa oportunidad
sólo pasa una vez en la vida!-.
Desde ese día, al día de hoy, he contestado a esas preguntas
más de doscientas veces... y puedo asegurar que se llegó
a convertir en una auténtica pesadilla.
De repente, la palabra casting pasa a formar parte de mi vida y os
aseguro que es lo último que hubiera imaginado. Pero como cantante
que busca su oportunidad tenía que intentarlo.
Evidentemente como seres vulnerables que somos, este tipo de fenómenos
sociales, terminan por influirte, así que decidí llamar
por teléfono y darle mis datos a una señorita un tanto
mecanizada que por el timbre de voz, yo diría que es la que
trabaja en la gasolinera de al lado.
Tras pasar unos meses, comienzo a plantearme si debiese intentarlo
y si me siento fuerte para dejar en letargo mis valores, mis gustos
y lo que hasta ese momento habían sido mis preferencias, y
cuando se me ocurre manifestarlo a alguien que crees que comprenderá
tus cuestionamientos, te das cuenta que no ha sido la mejor de las
ideas: - Pero cómo puedes dudarlo... te vas a forrar si entras!!-
Por suerte, también me rodeo de gente que comprende mis temores,
mis dudas y mi desconfianza hacia este tipo de eventos televisivos,
en los cuales lo que realmente se pretende es rentabilizar un negocio.
A mediados de Abril una llamada de la organización interrumpe
mi siesta de media tarde para comunicarme el lugar y el día
en que tendré que exponer mis dotes más televisivos
. Así que sin tenerlo aún demasiado claro, ¡cogí
mis mejores trapos, eché la vista al frente y emprendí
el camino hacia el triunfo rápido!.
Y
sí, es aquí donde tiene comienzo mi odisea...
... la odisea de 80.000 jóvenes de entre 18 y 27 años
de edad.
En la tarde del 16 de Abril, me dispongo a coger el próximo
autobús con destino Sevilla, y mi asombro aparece al ver que
en la ventanilla, hay varias chicas en cola que por lo visto, llevan
el mismo destino. Claro, al ver esto, una se plantea que es cosa de
la casualidad, pero cuando ya son siete los billetes vendidos consecutivamente
con mismo destino al tuyo, la idea de que esto sea casual comienza
a venirse abajo. Pasados unos minutos, la chica del asiento de al
lado interrumpe mi empeño en quedarme dormida, para pasar a
preguntarme si yo TAMBIÉN voy a Sevilla a realizar el Casting,
y claro... que le vas a decir... pues que sí.
Ante la emoción de la chica me fue imposible evadir la conversación,
así que hice de mi capa un sayo y me dispuse a oír a
medias cúal era el sueño de su vida, ser cantante.
Esto ya comenzó a darme ardor. Pero el ardor no lo fue tanto
si lo comparamos con la úlcera que pronto tendría lugar
en mi estómago momentos más tarde.
Una voz proveniente de los asientos de adelante, interrumpe nuestra
conversación.
- ¡Por fin!- pensé; Por fin había llegado esa
oportunidad tan esperada de poder abandonar la conversación
triunfal, echar una cabezadita y dar esquinazo a aquella joven recién
salida de un salón de belleza.
Pero en absoluto; la cosa no fue tan fácil. No solo no pude
dormir, sino que además, el poder de Operación Triunfo
nos invadía - ¡perdonad!- dijo la chica, - no he podido
evitar escucharos y meterme en vuestra conversación... es que...
¡nosotras también vamos al Casting de Operación
Triunfo!.
En ese momento vi que lo que para unos era un sueño de infancia
para mí era un fin en sí mismo; que si clases de música,
que si logopeda, que si becas de estudio en el extranjero... Pero
que ingenua había sido... todavía no me había
dado cuenta de que hoy lo importante para llegar a ser cantante reconocida,
no es que salgas de la mejor de las escuelas de canto, sino que trabajes
con mono azul, tener cara de latin lover y personalidad totalmente
moldeable. Y si no, que se lo pregunten a Bustamante o a varios de
los que este año han sido los elegidos.
El
Circo está a punto comenzar. Tras darnos un número de
lotería, haber firmado varias hojas y realizado una prueba
de carácter psicológico, llega el momento de demostrar
en diez segundos que tú, ¡sí tú!, has nacido
para ser artista.
Parece ser que les convencí, así que me tuvieron otro
mes y medio en ascuas, hasta citarme de nuevo para mostrar los mejores
de mis encantos.
3
de Junio del 2002; Sevilla Este; nos reúnen en el Palacio de
Congresos a eso de las cuatro (con la fre´squita, como dicen
en mi pueblo).
Con nuestros mejores atuendos y nuestro ego más ferviente,
nos disponemos a entrar en el edificio acongojados; tan inquietos
que parecíamos un grupo de manifestantes entrando en comisaría
por primera vez.
Durante la espera, pudimos presenciar el desfile de caras de desolación
del grupo de mañana, y gracias a ello, nos pudimos hacer una
idea de cual sería la nuestra pasadas unas horas.
Tras dejar nuestras pertenencias en el guardarropa y habernos organizado
en grupos, llega el momento de entrar en la sala...
...¡¡MADRE MÍA !! Habían montado un auténtico
plató de televisión; cámaras por todos lados,
iluminación, diapositivas a mansalva... y por supuesto, el
protocolo necesario que estos eventos requieren. (Cóoomo no
iban a sacar un beneficio más... )
.
Yo, como buena andaluza, llegué tarde. Así que me tocó
ser de las últimas.
Aunque tan sólo éramos unas 75 personas, aquello terminó
haciéndose eterno.. Primero nos hacían cantar uno a
uno. A continuación, a los que seguimos, nos hicieron una pequeña
entrevista donde veían nuestra capacidad de expresión,
nuestra gracia, y nuestros planos más favorecedores. Y por
último tras, improvisar una canción cualquiera a dos
voces, nos hacen marcar nuestros cuerpos más paqueteros a ritmo
de Chayán.
Tras
ocho horas de espera desesperada, nos adentramos en la hora 0 del
día siguiente, ya sin nervios algunos por consumir. Así
que les volví a conquistar y me invitaron a formar parte de
la siguiente criba de selección.
La
situación comenzó a írseme de las manos y poco
a poco la idea fue dándome más vértigo.
Pasamos de ser 80.0000 a tan solo 1600 soñadores. Y de 1600,
les agradamos 166.
Esto tan solo significa una cosa: que has estado jugando a la lotería
y te ha tocado la de vuelta. Una vez que llegué a ser consciente
de que iba a encontrarme en la última fase, mi percepción
de las cosas, evidentemente, ya no era la misma...
... Qué emoción, qué tristeza, que incertidumbre,
qué ir y venir, cuantas dudas, cuanta nostalgia... En esos
momentos, el no saber qué va ser de tu vida dentro de dos semanas,
hace que te plantees un sin fin de cosas, que en mi caso, me atormentaron;
tu familia, tus bares favoritos, tu forma de ser, tu casa, tus gustos
musicales, tus peores amigos, tus mejores enemigos, ... pero por suerte
o desgracia, no resulté ser lo suficientemente televisiva en
el momento cumbre de la historia.
Muchas fueron las voces que allí se escucharon, pero si de
algo estoy segura, es de que las mejores no están recibiendo
las clases de Nina. ( será por eso por lo que no han salido
en el resumen de los castings...).
Yo
entiendo que no me hayan elegido... ¡de verdad!; con un nombre
como el mío, dónde iba a llegar...
Este año encontramos entre los participantes nombres que podrían
ser salidos de un capítulo de “Al salir de clase”, y si no
vean: Hugo, Beth, Christie,Vega, Tessa, Marey, Joan, Dani, Jano, Nika,...
está claro que Pepa desentona, pero bueno el próximo
año a lo mejor les da por meter nombres como Lola, Antonia,
Paqui o María a secas.
Hoy,
he podido observar en una de las páginas del periódico
provincial, a todos aquellos que fueron mis compañeros en el
último casting de Operación Triunfo. Y es curiosa la
sensación que te produce haber estado tan cerca de formar parte
de esa composición fotográfica.
Preveer quienes constituirían esta segunda tanda de vocalistas
era una tarea realmente complicada, y hoy me quedo sorprendida al
ver que compartí canciones, risas y buenos humos con uno de
ellos.
He aprendido muchas cosas de esta aventura, y una de ellas es a saber
que “los castings perjudican seriamente la salud”; deberían
de advertirlo cuan prospecto médico...
Muchas
fueron las personas que vivieron aquel momento como el único
y decisivo de sus vidas, y muchas fueron las que se desvanecieron
al saber que no formarían parte de los diecisiete aspirantes.
Pero esta sensación de derrota no debería sorprendernos
demasiado si somos conscientes de que nos educan para creer que el
triunfar o no en la vida, depende sólo y exclusivamente de
nosotros.
Hoy cualquiera puede pasar de ser un Don Nadie a ser hijo predilecto
de nuestra ciudad, simplemente porque sale en programas como Gran
Petardo. Y es esto precisamente lo que buscan vender las diferentes
cadenas; el Tú también puedes ser famoso.
He
de admitir que yo no recibí la noticia con la mejor de mis
sonrisas, pero no ha repercutido en mi insistencia por encontrar mi
sitio en el panorama musical.
Si
algo tengo que destacar de esta experiencia, es precisamente la tristeza
que me provoca ver tanto talento y ver las pocas posibilidades reales
que se nos ofrecen para desarrollarlo.
En nuestro país existen factores culturales que hacen posible
encontrar una joven promesa en cualquier esquina de tu ciudad, en
cualquier casa de vecino; nuestro clima, nuestro carácter,
esa gran cantidad de culturas que han dejado huella en nuestras tierras,
... Y todo ello se ve reflejado en cada uno de nosotros, en nuestras
formas de festejar la vida y en nuestra forma de entenderla. Ojalá
algún día antepongamos la cultura a los intereses puramente
comerciales, pues de seguir así, me temo que tendremos que
incluir en nuestro legado musical las canciones de King Africa...
P. Niebla
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